Tenerife

antoniog

A esas horas de la noche era imposible que aquella muchachita isleña, de Tenerife, pudiera reparar en que la mirada de aquel hombre desgreñado le inyectaba el sereno amanecer de su pueblo azul.
Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 41).

Agua en el cerebro

antoniog

—Estoy bien. Me ves así porque tengo agua en el cerebro. No mucha.
Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 40).

Dietario en Red 2004-2006, dividido

antoniog

¡Múúúúúúúúsica vital!
A
B
C
D
E

Caliente, dividida

antoniog

La novela CALIENTE aparece fragmentada en cinco partes,
aquí.
Con ello, he tenido que revivir aquellos tiempos…, y ha vuelto la añoranza.
¡Qué placer!

Modesto Trigo

antoniog

Esta obra de Modesto Trigo ejemplifica perfectamente lo que significa Barcelona para mí:
admiración hacia la ciudad y hacia sus mujeres.
Profunda admiración.
P.D. Ana, abandona ese mosqueo.

Y más flechazos

antoniog

La chica maravillosa se percató de Salvador, de su mirada limpia, de sus barbas cortadas a bocados, de su melena zarrapastrosa; de su mirada otra vez, de su mirada, de su mirada otra vez, de su mirada transparente, pura y dolida.
Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 39).

Flechazo

antoniog

Salvador sintió que el templado aliento de una boca de mujer le derretía la helada circulación de su sangre pisoteada.
Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 38).

Mujeres

antoniog

—Tu padre no quiere a la niña que te has agenciado. Tuvo novio. Se lo dijo a tu madre el otro día pegando un montón de voces.
Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 37).
*
Pueden descargarse gratis el ebook
EXTRAÑA CAÍDA EN PICADO
Feliz lectura.

Ambiente del bar California

antoniog

A Pepe se le veía animado. Se le agarraba esa ilusión misteriosa, impetuosa y positiva que suelen tener las parejas de novios durante las primeras citas.
Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 36).
*
Pueden descargarse gratis,
hoy,
el relato MATAPERROS.
Feliz lectura.

El bar California, los camareros

antoniog

Los camareros del California todavía viven, arrugados como una pasa, nonagenarios.
Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 35).

Este blog funciona gracias a WordPress con el theme GimpStyle diseñado por Horacio Bella.
Entradas y Comentarios feeds. XHTML y CSS válidos.